Beneficios y virtudes del Yoga

¿Sabías que Yoga es Espiritualidad?

El significado literal de la palabra YOGA es atalajar, o lo que es lo mismo colocar el atalaje o yugo. ¿Para qué le clocamos el yugo a dos o más animales de tiro? La respuesta sería: para que “tiren en forma pareja” del carro, arado, etc. Imaginemos por un momento qué pasaría si ambos caballos por ejemplo, estuviesen atados al carro pero estuviesen totalmente separados entre sí, si uno se espanta y huye y el otro sigue a su ritmo normal, se produciría un desastre: el carro volcaría y no quedaría nada en pie. Con el atalaje en cambio, si uno de los dos sale al galope, la fuerza del otro lo obliga a frenar , lo mismo pasaría si uno se rezaga y no camina, la fuerza del compañero lo hace caminar.

Las fuerzas que coordina el yoga en el hombre son por ejemplo la mente y el espíritu y digo “coordina” no “une” porque ya están unidas, en nosotros no está separada el alma de la mente y del cuerpo, si fuese así no seríamos seres humanos. Lo que sucede a menudo es que tenemos el concepto equivocado de que nuestro cuerpo, nuestra mente y nuestro espíritu corren por carriles separados, los atendemos de manera separada, muchas veces con ciencias que los tratan por separado, corriendo así el riesgo de pretender solucionar un problema en uno de los planos descuidando los otros, precisamente porque creemos que coexisten en compartimentos estancos y no influyen unos sobre los otros.

Sobre el tema de la espiritualidad hay mucho para decir, se ha escrito bastante al respecto, basta acudir a algunos de los muchos y muy prestigiosos autores espirituales de las más variadas nacionalidades y de todos los tiempos. Aquí sólo diremos que el YOGA atiende a la espiritualidad del practicante como un aspecto que lo integra; de ahí que lo trata de una manera eminentemente práctica, con resultados prácticos. El practicante de yoga sabe que es parte de “un todo” junto con los demás seres que conforman el Universo, por lo que los considera sus semejantes a los que debe cuidar y proteger porque no están separados de él. No ve en su semejante a un enemigo con quien debe competir, por más que no comulgue con sus mismos ideales. Los adversarios a vencer son más bién internos como: la débil fuerza de voluntad, la carencia de compasión, la falta de perseverancia en su objetivos, el apego a personas o cosas, etc. El yogui que comprendió el verdadero camino espiritual no trata de imponer sus ideas a los demás y se abstiene de juzgar cualquier situación, persona o acontecimiento porque sabe que como ser limitado no posee todos los elementos necesarios para emitir un jucio, ni aún como una simple expresión verbal. El Universo es pródigo en bienes materiales y espirituales para con todas sus criaturas, por lo que resulta vano afanarse por ganar la carrera a toda costa, empleando cualquier medio, aún hasta la descalificación del “supuesto” rival. Cada ser fue creado con un propósito único en la vida, diferente del de otros y para desarrollar ese propósito fue dotado de cualidades personalísimas; por esta razón no tiene sentido la envidia de los dones, virtudes o cualidades de los demás; porque cada uno tiene sus propios dones, si algunas veces no se ven a simple vista, nuestra tarea es buscarlos incansablemente hasta encontrarlos, no así codiciar los del vecino.

Para los creyentes, independientemente de la religión que profesemos Yoga nos hace encontrar una conexión más profunda con nuestra divinidad. Para los no creyentes asimismo, esa conexión se produce con la propia interioridad y con el universo.